miércoles, 6 de diciembre de 2017

Puente del Mascarat

Este gran puente supuso la superación del último escollo para concluir las obras de la carretera de comunicación por el litoral entre Valencia y Alicante durante el último tercio del siglo XIX. En la parte de la provincia de Alicante, de los 10 trozos en que se dividió la carretera de Silla a Alicante, el paso del Mascarat correspondía al 7º tramo. En la parte de la provincia de Valencia todavía faltaban el paso definitivo sobre el Júcar en Cullera que todavía se atravesaba por un puente de Barcas y otro puente sobre el Serpis.

Vista general

El puente del Mascarat, hoy apartado del tráfico, se halla situado en el km 165 de la N-332 entre las localidades de Altea y Calpe. Salva el estrecho barranco del Mascarat que separa la Sierra de Bernia y el Morro de Toix.

Plano de situación

El puente posee 44 metros de altura, una anchura de tablero de 6,30 y una longitud total de 32 metros siendo de planta curva uno de sus extremos. Está formado por un arco central de sillería de 21,5 metros de luz apoyado en dos grandes semipilas y estribos ataluzados laterales que llegan hasta el fondo del barranco. La sillería de piedra caliza blanca está presente en las bases, aristones e hiladas horizontales que a modo de fajones contienen la mampostería concertada de las paredes laterales y el sillarejo del paramento interior de las semipilas. Estos soportes y el arco quedan separados por una moldura que en su momento sirvieron para apoyar la cimbra de la bóveda. La boquilla del arco es de sillería aplantillada y los tímpanos de mampostería concertada. Coronan el puente la imposta y los antepechos en los laterales del tablero.

Arco central

Base

Paramento interior del arco y estribo curvo

Estribo izquierdo aguas arriba

La Sierra de Bernia, frontera natural entre la Marina Alta y Baja, forma una barrera orográfica transversal que históricamente siempre ha dificultado el acceso entre las comarcas y provincias en el eje norte-sur.

Vista panorámica

Los primeros estudios sobre la traza de la carretera fueron realizados por el Ingeniero de Caminos Agustín de Elcoro en 1.845. El proyecto del puente corresponde a Antonio María Jáudenes redactado en 1.863.

Las obras del puente fueron adjudicadas en 1.867 al contratista D. Joaquín Thous Carrera, junto con el 6º tramo de unión con Altea que también comprendía el puente sobre el río Algar. El director de las obras fue el Ingeniero de Caminos D. Enrique Guillem, quién también se encargó del cálculo de la cimbra del arco y del procedimiento para su colocación y descimbrado.

Entre 1.868 y 1.869 se ejecutaron los túneles de acceso a los extremos del puente.

Arco y Peña de la Torreta

Construcción 

En 1.871 se inició la construcción propiamente dicha del puente


El proceso de ejecución fue lento debido a la dificultad del emplazamiento y a la altura, unido a la aparición de dos grandes problemas durante su factura: la piedra caliza de las canteras del Montgó y San Julián no servía porque no superaron los ensayos de resistencia necesaria, y las lluvias torrenciales que acontecieron en varias ocasiones (1873, 1875, 1877, 1883 y 1884) y que se llevaban por delante accesos, acopios, obras iniciadas y medios auxiliares. Se tardó al final 14 años.

La piedra se suministró desde la provincia de Valencia. Fueron necesarios sillares de 1'80, 1'40 y 0,60 metros de altura. Se tuvieron que adecuar carros especiales de hasta catorce caballerías para transportar los sillares a la obra además de ensanchar los caminos existentes de utilidad pública para permitir el paso de estos vehículos. Se habilitó un camino exclusivo desde la base del Collado de Calpe hasta los cimientos del puente por el estrecho barranco del Mascarat. En esta zona también se acondicionaron zonas para el acopio de la sillería, materiales diversos, taller de labra...

Se emplearon tornos (molinetes) especiales de atracción y retención, cabrias, poleas y pernos de bronce, cuerdas de hasta 7 cm de diámetro y 900 metros de longitud.

La ubicación de los medios auxiliares fue muy complicado al no existir zonas llanas o cómodas donde instalar las grúas y otros aparejos, por lo que se tuvieron que fijar en zonas escarpadas de difícil acceso. El almacenamiento de mampostería, cal, agua, arena y otros materiales se realizaba en la boca de los túneles de 6 metros de ancho, dejando poco espacio para el amasado de las pastas y posterior suministro a los diferentes tajos de la obra.

Las lluvias más graves ocurrieron a finales de junio de 1877 que arrasó la mayor parte de la base del puente y los caminos, tanto los de acceso a la obra como los de toda la comarca. También destruyó un molinete y una grúa situados en altura. Un puente colgante provisional de cadenas y tablas habilitado para las obras del puente lo destruyó un vendaval (seguramente en esta ocasión), aunque posteriormente una de las cadenas se utilizó de escala.

Las obras de recomposición de la carretera del Collado de Calpe, único punto de comunicación entre las comarcar de las Marinas, que servía para el suministro de la mayor parte de la piedra se ejecutaron durante la primera mitad del año 1880 y fueron sufragadas por la Diputación de Alicante.

La formación de la cimbra se llevó a cabo con el armado de maderos de hasta 25 metros de longitud y 0,38 o 0,44 m de escuadría. Por ello fue muy complicado su izado, colocación, y ensamblado, donde se tuvieron que emplear multitud de aparejos, así como las posteriores labores de descimbrado.

Por fin, las obras de los túneles y el puente del Mascarat fueron recibidas provisionalmente en junio de 1.885.

Hoy en día se pueden ver todavía los muros de los accesos serpenteantes y empinados para levantar los estribos laterales del puente.

Restos de la escalinata en el estribo derecho.


Puente desde el interior del barranco.



Actualizado 21-08-2018

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