domingo, 24 de junio de 2018

El puente Fernando Reig tras su rehabilitación (VI)


      Dado el título de este blog y su principal temática me veía forzado a escribir una entrada específica sobre la nueva reforma del puente Fernando Reig.

      La reinauguración y reapertura al tráfico del puente se realizó el pasado día 16 de abril. El valor total de la inversión ascendió a 11,6 millones de euros. Tuvo una amplia repercusión mediática ya que contó con la asistencia del Ministro de Fomento y numerosas autoridades. En bastantes periódicos y medios de comunicación se publicó la noticia. En éstos se exponían las causas, en qué consistieron las obras de rehabilitación y cómo se llevaron a cabo. En el siguiente enlace se puede ver un vídeo de la inauguración con las oportunas explicaciones. También en la revista del Ministerio de Fomento de Mayo de 2018 nº 683 aparece un artículo sobre la intervención en el puente. Por ello no voy a incidir en lo mismo en esta entrada.

Imagen del puente

       Lo que si que quiero destacar es mi sorpresa por el cambio de color de la pila central del puente. Según el proyecto inicial José Antonio Fernández Ordóñez, ingeniero principal de su diseño, propuso que la gran pila fuera de color rosa (yo diría que marrón-granate), lo más similar al color de la piedra de sillería del cercano puente de Cervantes o Cristina, como un tributo y elemento común a los puentes antiguos de Alcoy. El puente de Buidaoli y el puente antiguo de San Roque, entre otros, también tienen ese mismo tipo de piedra. Corresponde a una toba o travertino cuyo origen son las canteras del Salt. Con este detalle se le añadía más singularidad al puente proyectado.

       Tras las obras de reforma, cuando lo vi pintado por primera vez todo de blanco me dio la sensación de un mueble viejo. En la carpintería de madera, en vez de enmasillar, lijar y barnizar para que se vea el tono y luzca la veta de la madera, a veces para abreviar o si está muy deteriorada, se le da a todo el conjunto un par de manos de pintura de un solo color y queda todo uniforme.

Puente Fernando Reig recién pintado.

      Mi intención no es entrar en polémica. Generalmente en las numerosas decisiones que hay que tomar en una obra intervienen muchos condicionantes y, a veces, no puedes elegir la mejor solución sino la menos mala. En el hormigón lo cierto es que al aplicar un mortero de reparación en las partes deterioradas es muy difícil que coincida en la textura y el tono de color del paramento original. Se hubieran notado claramente las zonas de actuación y el conjunto de la pila hubiera aparecido parcheada. El pintado uniforme con un revestimiento protector es una solución.

      Estéticamente existen puentes de color blanco de aspecto agradable y buena composición. Como dignos ejemplos se pueden citar los puentes de la no muy lejana ciudad de Elche, como el puente atirantado de la Generalitat o el puente colgante del Bimilenio

Puente de la Generalitat (Elche)

Puente del Bimilenio (Elche)

      El cambio de color de la pila no le resta valor al principal mérito técnico del puente Fernando Reig consistente en ser el primero en combinar la división en varias piezas prefabricadas del tablero con la tipología del puente atirantado. Si acaso se le resta un valor simbólico que lo integraba con el resto de los antiguos puentes de la ciudad.

      Pese a ello todavía se puede ver la silueta del puente de Fernando Reig sobre el fondo de la verde sierra del Carrascal. Pasar bajo el pórtico de la gran pila como si de la entrada a la ciudad se tratara. Caminar junto a los arranques de los tirantes que inclinados suben ordenados hasta la cumbre de la pila. Pasear junto al río Riquer y, al alzar la vista, reparar en el artesonado inferior del tablero. Adivinar el abanico invertido de los tirantes. Y si hacemos un poco de acrobacia mental: admirar la armonía de su conjunto, contemplar el desequilibrio dinámico provocado por la asimetría de sus vanos y sentir la vitalidad estructural entre la horizontalidad del tablero y el gran eje vertical del pilono central que quedan enlazados por los tirantes.

      Siempre uno puede ver los aspectos positivos de las cosas y disfrutar de la obra. Pero aún así          la próxima vez... pínten la pila de rosa, porfa.














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miércoles, 6 de junio de 2018

¿Qué es un "Cavall Bernat"?


        Al igual que la entrada ¿por qué el puente de las 7 lunas tiene 8 arcos? este texto también sirve para aclarar una curiosidad. No tiene nada que ver con puentes, pero sí para explicar un término referente a cierto tipo de formaciones rocosas cuyo nombre ha sufrido ciertas variaciones.

        Hace mucho tiempo, por mi afición al senderismo, me interesé por el camino que iba desde Alcoy al Montcabrer, pico más alto de la Sierra de Mariola. Para ello consulté el libro “Las montañas de Alicante” de Antonio Calero Picó. En la descripción aparecía como referencia el peñasco Cavall Bernat. Cuando realicé la excursión, por los datos descritos me encontré con un montículo con forma más o menos de esfinge: se trataba de una pequeña elevación sobre la que sobresalía por un extremo una gruesa peña erguida. Ingenuamente me esperaba una gran roca cuya forma fuera parecida a un caballo (cavall en valenciano). Me quedé algo desilusionado y con la inquietud de saber la causa del nombre de aquel peñasco.


Imágenes del Cavall Bernat de Alcoy

        Poco tiempo después me enteré que también en la montaña de Montserrat (Cataluña) existía una roca con el mismo nombre.

        Pasado un tiempo y de casualidad, leyendo el libro “Historias de la historia” de Carlos Frisas, me encontré con el artículo “La estupenda historia del Carajo” basado en el diccionario del filólogo Joan Corominas y que a continuación transcribo:
...Copio una cita de Corominas. “En un documento del Alto Ampurdán (Cataluña) de 982 se cita ya un mons Caralio, que otro documento de 974 llama mons qui habet inhonestum et incompositum nomen. Hoy son muchas en la montañas catalanas las rocas de forma fálica llamadas Carall Bernat (que por lo general se disimula en Cavall Bernat). A propósito de esto no sé si ya se ha expuesto la hipótesis de la etimología real del carajo sexual podía ser de catalán quer “peñasco”..., de donde un aumentativo querall, cavall. Sería expresión germanesca primeramente “miembro erecto y duro... como un peñasco”...En cuanto a Bernat... se tratará de “baranat” rodeado de agua o de aire con el valor originario del término prerromano varanda” linde que rodea algo...”

       Por lo que se puede deducir del texto anterior el término “Cavall Bernat” es un término derivado procedente de “carajo” (carall en valenciano) en alusión al órgano genital masculino, o bien, que del aumentativo de quer proviene la palabra carall, que luego derivó en cavall. En resumen se podría decir que “Cavall Bernat” es una deformación de la palabra “carajo”, para que suene menos dura y explícita. Sería el caso también de las palabras “ostras”, “cojines” y “mecachis”.

        En cuanto al parecido de la forma de la peña con al aludido carajo es posible debido a que hay de varios tamaños, longitudes y grosores, en cuya cuestión no voy a profundizar.

        En el Parque Natural de la Murta (Alcira) también hay una cima llamada Cavall Bernat. Aunque según la explicación anterior tendría que ser la peña que aparece en la siguiente imagen a la derecha, sin embargo se trata de la cumbre más alta que se halla en el centro.

Cavall Bernat de la Murta

        En el caso del Cavall Bernat de Montserrat parece la peña más triangular y puntiagua (no dispongo de fotografía propia pero se puede localizar alguna en internet). 

        En la provincia de Alicante existen peñas o rocas aisladas con forma de monolito, aunque más finas y de menor tamaño, son conocidas como frailes (frares en valenciano). Habría que destacar “el frare de Muro” o “el frare de Xorret de Catí”. También se podrían citar los numerosos frailes (también conocidos como agulles) de Cuatretondeta y una peña el frare en Callosa de Ensarriá, en este último caso triangular.

La penya el frare de Muro

El frare de Xorret de Catí

Els frares o agulles de Quatretondeta

La penya el frare de Callosa d'Ensarrià

       Y con la anterior explicación espero evitar a algunas personas, curiosas como yo, la infructuosa búsqueda de la identidad de un famoso caballo llamado Bernat que trotaba por tierras levantinas.

Cavall Bernat con la ciudad de Alcoy al fondo







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