miércoles, 21 de marzo de 2018

El barranco de la Librería (Jijona). Descripción del lugar por José Cavanilles (finales siglo XVIII)


        El nombre de barranco de la Librería procede de la existencia en este paraje de rocas fragmentadas y superpuestas, de forma más o menos paralepípeda, de un tamaño medio de unos 25 por 7 cm de espesor, cuya visión de conjunto se asemeja a montones de libros unos encima de otros.

Machón

     Este lugar se ubica en el término municipal de Jijona, en el antiguo camino que desde esta localidad se dirigía a Ibi y Alcoy, antes de construirse en la 2ª mitad del siglo XIX la actual carretera de la Carrasqueta.

Situación. (señal en marrón de la Librería y en azul fuentes de Roset y Nuches)

     La librería se sitúa en uno de los puntos más bajos de la unidad geológica formada por la sierra dels Plans, la sierra de la Carrasqueta, Cabezo de Machet, Peñas de Roset, la sierra de Peñarroya y la Peña Mitjorn, de orientación SO-NE. Se compone de calizas margosas y margas calcáreas. Se formaron en la Era Terciaria, en el Mioceno Inferior, hace unos 21 millones de años.

Vista desde las Peñas de Roset, la Librería está en la zona de ombría y enfrente el Cabezo de Machet

      Estas formaciones regulares que se encuentran en la cara norte del Cabezo de Machet también se pueden ver, aunque de color más grisáceo, más planas y de menor tamaño en los bordes de la carretera de la Carrasqueta, y en zonas puntuales de Els Plans y la Peña Mitjorn.



Detalles
     
     Este sitio aparece descrito en el libro “Observaciones sobre la historia natural del Reino de Valencia” del naturalista y botánico Antonio José Cavanilles, editado en Madrid en 1797.

...de Xixona. Desde la ciudad se levanta el terreno , siempre bien cultivado , hasta la fuente de Nuches ; sigue adelante plantado de almendros monstruosos , que los yelos dexáron sin fruto en 1792 ,como los de las faldas del Cabesó; continúan las cuestas , y se llega á la Llibreria , esto es , á la grande abertura que interrumpe de algun modo la continuacion del monte. Todo es calizo de piedras sólidas , medianamente útiles para cal : sus bancos , regularmente de tres pulgadas de grueso con poca interposicion terrea , están horizontales con alguna inclinacion en las faldas , profundamente hendidos , y como partidos en millares de fragmentos , ya en forma de ladrillos desportillados , ya en otras irregulares ; pero con encaxes mutuos que los consolidan : los cortes perpendiculares aparentan un muro antiguo de ladrillos , y por esta razon los llamó el vulgo Llibreria , ó conjunto de legajos de libros sobrepuestos. Entre los dos cabezos que forman la abertura principal se conserva una porcion aislada de unas seis varas de altura , cuya forma y orden de bancos ó bien hojas indica que se unia en otro tiempo con los cabezos. Si como parece formaron en lo antiguo una mole unida , debieron separarse porque apoyaban sobre el débil cimiento de tierra que ablandaron y robaron las aguas ocultas en sus entrañas , para salir y dar origen á las fuentes de Rosét y Nuches. Pudieron tambien desportillar el monte las muchas aguas que baxaban de los montes, prolongados una legua hácia el norte y levante ; las quales reunidas y sin salida llegaron á formar una gran laguna , cuya presion y embate contra las faldas septentrionales de la Llibreria vino con el tiempo á minarlas , y al fin se desmoronó el edificio por la poca union de las lositas ó ladrillos de que estaba compuesto : asi vencidos todos los obstáculos , se abrió paso á las aguas. El cabezo oriental , como mas apartado , pudo mantenerse , y la porcion contigua que llevaron las aguas dexó al caer cortes casi perpendiculares , excavaciones y avances que amenazan ruina...”

Camino

     Para los aficionados al senderismo se puede acceder a este paraje siguiendo el PRCV 112 y que se puede consultar en el siguiente enlace

miércoles, 21 de febrero de 2018

Las fotografías de los puentes de Alcoy de Antonio Passaporte (II)


 Realizo esta segunda entrada con las magníficas fotografías de Alcoy y sus puentes que tomó Antonio Passaporte entre 1.933 a 1.936 y que se pueden consultar en la Fototeca de la Biblioteca Virtual del Patrimonio Bibliográfico del Ministerio de Educación, Cultura y Deportes (se pueden ver en el siguiente enlace)


Puente de San Jorge en el valle del río Serpis Loty 08457


Puente de San Jorge en el valle del río Serpis Loty 08461


Valle del rio Molinar Loty 08487. Puente de Penáguila


Valle del rio Molinar Loty 08488 Puente de Penáguila


Valle del rio Serpis Loty 08459. Puente de huerta de tintes


Viaducto de Canalejas en el valle del rio Molinar Loty 08482


Viaducto de Canalejas en el valle del rio Molinar Loty 08483


Vista panorámica desde el cerro de San Cristóbal Loty 08505


Vista panorámica desde el cerro San Cristóbal Loty 08502


Vista parcial del rio Molinar Loty 08485


Vista parcial en el valle del rio Molinar Loty 08480


Vista parcial del rio Molinar y cerro de San Cristóbal Loty 08486. Se puede ver al fondo el puente de la Pechina


Se pueden ver más fotografías de Antonio Passaporte de Alcoy en los siguientes enlaces:

Las fotografías de los puentes de Alcoy de Antonio Passaporte (1.933-36)

Lasfotografías de Alcoy de Antonio Passaporte (y III)


domingo, 4 de febrero de 2018

Arcos naturales de la provincia de Alicante

     Desde la antigüedad el hombre ha encontrado en la naturaleza modelos y referencias que le han servido de inspiración para resolver problemas y, de esta forma, mejorar sus condiciones de vida. La evolución humana se ha ido apoyando en una continua sucesión de experiencias, con éxitos y fracasos, siendo el balance final de logros positivo. Esto ha posibilitado a la humanidad satisfacer progresivamente sus necesidades y plantearse nuevos retos. Entre estos casos se puede citar la concepción y construcción de puentes.

      El hombre de cruzar un riachuelo por encima de un tronco caído pasó a provocar la caída de árboles y apoyarlos en piedras sobresalientes dentro del cauce, y a partir de aquí, a unir varios troncos para salvar ríos cada vez más anchos. De trepar por lianas o ramas enmarañadas de las copas de los árboles para salvar un curso de agua o un barranco, pasó a tejer fibras vegetales para fabricar cuerdas, que empalmadas y atadas a bases firmes en las orillas permitían un paso más seguro por el lugar más adecuado.


      Las rocas arrastradas por la corriente de los ríos y que sobresalían del nivel del agua ayudaban a vadear su curso. A partir de aquí la colocación de losas de piedra entre montones apilados sobre el nivel del río suponía otra alternativa de paso.

      Los primeros humanos también observaron los arcos naturales en las montañas. Normalmente su formación se debía a la erosión ocasionada por el viento y el agua que iban desgastando los estratos más blandos o poco cementados. El arco de piedra en el aire con un gran hueco en el centro parecía desafiar a la gravedad. Esta manera de salvar distancias parecía una solución más complicada, pero verían en la piedra un material más duradero, más estable y resistente frente a la madera que con el tiempo se descomponía y era más vulnerable a los agentes externos. La dificultad estribaba en la colocación y combinación de las diferentes piedras para mantener el equilibrio y la estabilidad. Tal vez ayudados por el barro y el adobe, primero experimentaron con la falsa bóveda donde las piedras van volando poco a poco sobre las inferiores. Más tarde, con la ayuda de un apoyo provisional inferior  las colocarían unas junto a otras de forma radial hasta lograr formar un verdadero arco. Las dimensiones de los grandes arcos naturales les proporcionaría una idea de las posibilidades de esta disposición.

   Aunque en la amplia geografía mundial existen arcos naturales muy espectaculares, en la provincia de Alicante contamos con algunos ejemplos bastante modestos, pero no por ello dejan de ser llamativos.


Los arcos "rebajados"  de la Sierra de Bernia


El arco de Santa Lucía de Penáguila. Vista general y detalle.


El “puente” de dos vanos de Castell de Castell



El arco de las Agujas o Frailes de Cuatretondeta. Vista general, “estribo” lateral y detalle.

domingo, 7 de enero de 2018

Acueducto medieval de Planes

Vista general aguas arriba

Está situado en la localidad de Planes de la Baronía, junto al lavadero de la población y cerca de la salida hacia Catamarruc.


Se trata de un acueducto medieval, de unos 55 metros de longitud y 6,30 metros de altura, de trazado en ángulo en cuya esquina hay dispuesto un gran contrafuerte.

Vista lateral aguas abajo.

Contrafuerte aguas abajo.

Compuesto por dos cuerpos separados donde existen sendas canalizaciones. En el inferior hay un arco ojival o apuntado que coincide con el cauce del barranco Hondo, y el superior posee 4 arcos ojivales y uno de medio punto. Las luces de los arcos varían de 2,65 a 4,45 metros.

Arcos ojivales del cuerpo superior e inferior

La fábrica está formada por mampostería irregular trabada con mortero de cal y las dovelas son mampuestos casi planos dispuestos de canto.

Mampostería

Ancho del acueducto superior de unos 70 cm

Su construcción se realizó alrededor del siglo XIV. Fue reconstruido en 1.975 por la Diputación Provincial de Alicante. Actualmente está en uso abasteciendo al lavadero de la población.

Lavadero y acueducto

miércoles, 27 de diciembre de 2017

El nombre del puente de Cervantes o de Cristina. Y un guantazo

Aprovechado el día de los santos inocentes, en la siguiente entrada voy a hacer una puntualización y posteriormente contar una anécdota que, a decir verdad, no tiene nada que ver con el puente pero que sucedió por la época de su construcción.

El puente conocido como “de Cervantes” debe su nombre a su proximidad al parque homónimo. Este paseo fue concebido en 1.828 al mismo tiempo que el puente:
Como el puente ha de unirse con el campo ovalado de las tierras del Cister; y desde dicho punto debe dirigirse oblicuamente el camino con inclinación hacia el poniente, para que sin tocar con las tierras huertas de la casa de los Herederos de Lorenzo Carbonell pueda unirse cómodamente en el camino real de Madrid se hace indispensable que en dicho campo del Cister se construya una plazuela de figura elíptica que al paso que sirva para que los carruajes puedan tomar con comodidad la dirección del camino y puente, sea también de desahogo y recreo, construyendo en ella unos asientos cómodos y proporcionando al mismo tiempo una fuente en su centro, y un buen plantío de árboles por su circuito”

Muchos años más tarde, en 1.905, en el paseo se realizaron algunas mejoras y fue dedicado a Cervantes, escritor y autor del Quijote.

Imagen del puente

Sin embargo, el puente tiene una denominación más antigua y es el “de Cristina

Este nombre se debe a la cuarta esposa de Fernando VII y madre de la que sería reina Isabel II.

María Cristina de Borbón y Borbón, nació el 27 de abril de 1.806. Hija del rey Francisco I de Nápoles y la infanta María Isabel (hija de Carlos IV y hermana de Fernando VII).

Cuando Fernando VII enviudó por tercera vez y sin descendencia, decidió casarse de nuevo con su sobrina María Cristina, más agraciada que sus esposas anteriores y con menos “rosarios”. Fernando tenía 45 años y ella 23.

La boda tuvo lugar en Aranjuez el 9 de diciembre de 1829 y la nueva reina entró en Madrid dos días después con gran celebración de las masas populares.

Retrato de María Cristina

Diez años antes ya se había dado otro matrimonio Borbón tío-sobrina, entre el infante Francisco de Paula (hermano menor de Fernando VII y de la infanta María Isabel) y Luisa Carlota (hermana mayor de María Cristina) y que posteriormente protagonizará un notable episodio que después se narrará.

En el cabildo de 9 de marzo de 1.829 celebrado en el Ayuntamiento de Alcoy, se acordó que el proyecto del nuevo puente, diseñado por el arquitecto Juan Carbonell, fuera enviado a S.M. Fernando VII para su aprobación. El 10 de julio el rey concedió su permiso para la construcción del puente.

En cuanto a la familia real, en marzo de 1.830, Cristina dio la noticia de su embarazo y el 10 de octubre del mismo año nació la futura reina Isabel II.

Puede decirse que el inicio de la construcción del puente coincidió con los años más dichosos del monarca Fernando VII: boda feliz y la descendencia que tantos años había anhelado.

Con fecha 18 de noviembre de 1.830, llegó un oficio por el que se le otorgaba al puente, a petición del Ayuntamiento, el nombre “de Cristina”, en honor a la reina.
Habiendo dado cuenta al Rey N.S. de la exposición de este Ayuntamiento, fecha 14 del mes próximo pasado, en la que participando haberse dado principio a la construcción del Puente de esa Villa, a nombre y bajo los auspicios de S.M. y de su Augusta Esposa, solicita se le conceda la gracia de que dicho puente se titule en delante de Cristina, se ha servido S.M. acceder a los deseos de ese Ayuntamiento dignándose dar su Real Permiso, para que a dicho puente se le dé el nombre de su Augusta Esposa la Reina Nª Sª.
Fdo: Manuel González Salmón.”

Aunque en distintas publicaciones lo llaman “el puente de María Cristina”, sin embargo, según el oficio anterior es más apropiado llamarlo “de Cristina”, nombre mas corto y sencillo.

El rey Fernando llamaba amorosamente a Cristina “pichona”, pero este nombre para un puente hubiera quedado demasiado familiar.

Imagen del puente más cercana

Y el guantazo.

El siguiente suceso aconteció durante la construcción del puente y tuvo como protagonistas a los miembros de la familia real y a uno de sus ministros.

Fernando VII promulgó la Pragmática Sanción el 31 de marzo de 1.830 para asegurar que su descendencia heredara el trono, ya fuese niño o niña, dejando a su hermano Carlos María Isidro fuera de la línea directa de sucesión.

Los más conservadores o apostólicos apoyaban al hermano, entre los que se encontraba Francisco Tadeo Calomarde, ministro de Gracia y Justicia.

Retrato de Calomarde

Calomarde que se consideraba un salvador de la patria (de estos hay muchos) intentó por todos los medios que el hermano del rey accediera al trono.

El 17 de septiembre de 1832, en La Granja, Fernando VII cayó gravemente enfermo. Calomarde creyendo que agonizaba y ante la inacción de María Cristina, consiguió con malas artes que el rey en su lecho firmara un documento por el que se derogaba la Pragmática Sanción.

Sin embargo, Luisa Carlota, hermana de María Cristina, enterada de lo sucedido llegó el 22 de septiembre al Palacio. Reunida con los ministros la Infanta le pidió el documento a Calomarde.

Retrato de Luisa Carlota (la que pegó el tortazo).

Para explicar a continuación lo sucedido transcribo el fragmento de la novela “Los apostólicos” (Episodios Nacionales, 2ª serie) de Benito Pérez Galdós (gran novelista) donde narra muy bien esta parte de la historia:
Cuando Calomarde entregó a la Infanta el manuscrito, que tantos desvelos y fingimiento había costado a los apostólicos, Carlota no se tomó el trabajo de leerlo y lo rasgó con furia en multitud de pedazos. Con el mismo desprecio y enojo con que arrojó al suelo los trozos de papel, echó sobre la persona del ministro estas duras palabras, que no suelen oírse en boca de príncipes:
-«Vea usted en lo que paran sus infamias. Usted ha engañado, usted ha sorprendido a Su Majestad abusando de su estado moribundo; usted al emplear los medios que ha empleado para esta traición, ha obrado en conformidad con su carácter de siempre, que es la bajeza, la doblez, la hipocresía».
Rojo como una amapola, si es permitido comparar el rubor de un ministro a la hermosura de una flor campesina, Calomarde bajó los ojos. Aquella furibunda y no vista humillación del tiranuelo compensaba sus nueve años de insolente poder. En su cobardía quiso humillarse más y balbució algunas palabras:
-Señora... yo...
-Todavía -exclamó la Semíramis borbónica en la exaltación de su ira-, todavía se atreve usted a defenderse y a insultarnos con su presencia y con sus palabras. Salga usted inmediatamente.
Ciega de furor, dejándose arrebatar de sus ímpetus de coraje, la Infanta dio algunos pasos hacia Su Excelencia, alzó el membrudo brazo, disparó la mano carnosa... ¡Plaf! Sobre los mofletes del ministro resonó la más soberana bofetada que se ha dado jamás.
Todos nos quedamos pálidos y suspensos, y digo nos, porque el narrador tuvo la suerte de presenciar este gran suceso. Calomarde se llevó la mano a la parte dolorida, y lívido, sudoroso, muerto, sólo dijo con ahogado acento:
-Señora, manos blancas...
No dijo más. La Infanta le volvió la espalda.”

Las malas lenguas cuentan que el tortazo se oyó en toda la Corte y hasta en la capital.

He investigado si la intensidad del tortazo pudo tener algo que ver con la ruina del puente de Cristina. Sin embargo, la bofetada se produjo en septiembre de 1.832 y los problemas con el puente se iniciaron el 23 de enero de 1835, es decir unos 3 años después. Por esta causa, se puede constatar científicamente que ambos hechos fueron totalmente independientes e inconexos.





Fotografías de retratos extraídos de la Wikipedia

miércoles, 6 de diciembre de 2017

Puente del Mascarat

Este gran puente supuso la superación del último escollo para concluir las obras de la carretera de comunicación por el litoral entre Valencia y Alicante durante el último tercio del siglo XIX. En la parte de la provincia de Alicante, de los 10 trozos en que se dividió la carretera de Silla a Alicante, el paso del Mascarat correspondía al 7º tramo. En la parte de la provincia de Valencia todavía faltaban el paso definitivo sobre el Júcar en Cullera que todavía se atravesaba por un puente de Barcas y otro puente sobre el Serpis.

Vista general

El puente del Mascarat, hoy apartado del tráfico, se halla situado en el km 165 de la N-332 entre las localidades de Altea y Calpe. Salva el estrecho barranco del Mascarat que separa la Sierra de Bernia y el Morro de Toix.

Plano de situación

El puente posee 44 metros de altura, una anchura de tablero de 6,30 y una longitud total de 32 metros siendo de planta curva uno de sus extremos. Está formado por un arco central de sillería de 21,5 metros de luz apoyado en dos grandes semipilas y estribos ataluzados laterales que llegan hasta el fondo del barranco. La sillería de piedra caliza blanca está presente en las bases, aristones e hiladas horizontales que a modo de fajones contienen la mampostería concertada de las paredes laterales y el sillarejo del paramento interior de las semipilas. Estos soportes y el arco quedan separados por una moldura que en su momento sirvieron para apoyar la cimbra de la bóveda. La boquilla del arco es de sillería aplantillada y los tímpanos de mampostería concertada. Coronan el puente la imposta y los antepechos en los laterales del tablero.

Arco central

Base

Paramento interior del arco y estribo curvo

Estribo izquierdo aguas arriba

La Sierra de Bernia, frontera natural entre la Marina Alta y Baja, forma una barrera orográfica transversal que históricamente siempre ha dificultado el acceso entre las comarcas y provincias en el eje norte-sur.

Vista panorámica

Los primeros estudios sobre la traza de la carretera fueron realizados por el Ingeniero de Caminos Agustín de Elcoro en 1.845. El proyecto del puente corresponde a Antonio María Jáudenes redactado en 1.863.

Las obras del puente fueron adjudicadas en 1.867 al contratista D. Joaquín Thous Carrera, junto con el 6º tramo de unión con Altea que también comprendía el puente sobre el río Algar. El director de las obras fue el Ingeniero de Caminos D. Enrique Guillem, quién también se encargó del cálculo de la cimbra del arco y del procedimiento para su colocación y descimbrado.

Entre 1.868 y 1.869 se ejecutaron los túneles de acceso a los extremos del puente.

Arco y Peña de la Torreta

Construcción 

En 1.871 se inició la construcción propiamente dicha del puente


El proceso de ejecución fue lento debido a la dificultad del emplazamiento y a la altura, unido a la aparición de dos grandes problemas durante su factura: la piedra caliza de las canteras del Montgó y San Julián no servía porque no superaron los ensayos de resistencia necesaria, y las lluvias torrenciales que acontecieron en varias ocasiones (1873, 1875, 1877, 1883 y 1884) y que se llevaban por delante accesos, acopios, obras iniciadas y medios auxiliares. Se tardó al final 14 años.

La piedra se suministró desde la provincia de Valencia. Fueron necesarios sillares de 1'80, 1'40 y 0,60 metros de altura. Se tuvieron que adecuar carros especiales de hasta catorce caballerías para transportar los sillares a la obra además de ensanchar los caminos existentes de utilidad pública para permitir el paso de estos vehículos. Se habilitó un camino exclusivo desde la base del Collado de Calpe hasta los cimientos del puente por el estrecho barranco del Mascarat. En esta zona también se acondicionaron zonas para el acopio de la sillería, materiales diversos, taller de labra...

Se emplearon tornos (molinetes) especiales de atracción y retención, cabrias, poleas y pernos de bronce, cuerdas de hasta 7 cm de diámetro y 900 metros de longitud.

La ubicación de los medios auxiliares fue muy complicado al no existir zonas llanas o cómodas donde instalar las grúas y otros aparejos, por lo que se tuvieron que fijar en zonas escarpadas de difícil acceso. El almacenamiento de mampostería, cal, agua, arena y otros materiales se realizaba en la boca de los túneles de 6 metros de ancho, dejando poco espacio para el amasado de las pastas y posterior suministro a los diferentes tajos de la obra.

Las lluvias más graves ocurrieron a finales de junio de 1877 que arrasó la mayor parte de la base del puente y los caminos, tanto los de acceso a la obra como los de toda la comarca. También destruyó un molinete y una grúa situados en altura. Un puente colgante provisional de cadenas y tablas habilitado para las obras del puente lo destruyó un vendaval (seguramente en esta ocasión), aunque posteriormente una de las cadenas se utilizó de escala.

Las obras de recomposición de la carretera del Collado de Calpe, único punto de comunicación entre las comarcar de las Marinas, que servía para el suministro de la mayor parte de la piedra se ejecutaron durante la primera mitad del año 1880 y fueron sufragadas por la Diputación de Alicante.

La formación de la cimbra se llevó a cabo con el armado de maderos de hasta 25 metros de longitud y 0,38 o 0,44 m de escuadría. Por ello fue muy complicado su izado, colocación, y ensamblado, donde se tuvieron que emplear multitud de aparejos, así como las posteriores labores de descimbrado.

Por fin, las obras de los túneles y el puente del Mascarat fueron recibidas provisionalmente en junio de 1.885.

Hoy en día se pueden ver todavía los muros de los accesos serpenteantes y empinados para levantar los estribos laterales del puente.

Restos de la escalinata en el estribo derecho.


Puente desde el interior del barranco.



Actualizado 21-08-2018

domingo, 19 de noviembre de 2017

Alcoy y sus puentes desde El Menejador (Font Roja)

A continuación muestro algunas imágenes de Alcoy y de algunos puentes desde la cumbre de la Sierra del Menejador (Font Roja)