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miércoles, 24 de octubre de 2018

Gustave Eiffel – Eugenio Ribera – Próspero Lafarga.


Introducción
     A lo largo de la historia de la ingeniería, principalmente en estructuras y puentes, siempre se han buscado mejores materiales así como su disposición idónea para realizar obras resistentes, bellas y económicas. La competencia entre los ingenieros y entre las empresas constructoras ha servido como acicate para esta continua evolución. Ante la multitud de variables y condicionantes existentes en un único proyecto cada ingeniero ha barajado diferentes soluciones adoptando a su juicio la más conveniente. De aciertos y errores, tanto propios como ajenos se aprende.
      En principio el diseño del viaducto de Canalejas de Alcoy no está relacionado con el famoso constructor de estructuras metálicas Eiffel, pero sí hay un hilo conductor que pasa por el ingeniero español José Eugenio Ribera que puso en duda los principios teóricos de Eiffel en que basaba sus puentes.
     La siguiente entrada muestra como la atención puesta en la corrección de soluciones ajenas no sirvió para detectar los errores propios. No sabía si titular el artículo “En busca de la continua economía”, aunque al final he optado por uno más convencional “Gustave Eiffel – José Eugenio Ribera – Próspero Lafarga”

Gustave Eiffel
     A partir del último tercio del siglo XIX Gustave Eiffel era el ingeniero más conocido en el sector de las construcciones metálicas. El primer viaducto que le dio fama mundial fue el puente de ferrocarril sobre el Duero de María Pía en Oporto (Portugal). Se trataba de salvar el cauce del río de 150 metros de ancho a 60 metros de altura. Se le adjudicó la obra a Eiffel pues su oferta fue casi 1/3 más económica que la más cara (2.900 francos frente a 8.350). Seyrig fue el ingeniero proyectista y calculista. Constaba de un arco central de 160 metros de luz con pocos montantes y pilares metálicos. La longitud total del puente alcanzó los 563 metros. Se construyó entre 1875 y 1877. El montaje de cada mitad del arco se realizó en voladizo para luego unirlos por el centro. Cuatro años más tarde se le adjudicó directamente el viaducto ferroviario del Garabit en Francia. Había que salvar el valle de la Truyère de 150 metros de anchura a 120 metros de altitud. En este caso el ingeniero calculista fue Maurice Koechlin y se adaptó el diseño del anterior puente sobre el Duero al nuevo trazado francés. Se dimensionó un gran arco central de 165 metros de luz y con una longitud total de 565 metros. Fue terminado en 1884 sin ninguna incidencia remarcable.

Esquema del viaducto de María Pia sobre el Duero

Viaducto de Garabit

     Los puentes de arcos metálicos de gran flecha de Eiffel fueron considerados como los mejores por su resistencia, elegancia, sensación de ligereza y economía.
     Esta solución estaba justificada porque los momentos flectores aumentaban con el cuadrado de las luces. Por ello una forma de reducir la luz era bajando los apoyos cerca de las orillas de los ríos, con lo que se peraltaba el arco y aumentaba la flecha. Esta disposición evitaba los grandes arcos rebajados que apoyaban en la parte alta de las laderas. Éstos al tener mayor luz requerían mayores secciones y por tanto mayor peso del material. Además Eiffel a sus arcos les daba forma de media luna con curvas parabólicas obteniendo mayores cantos en el centro y disponiendo articulaciones en los extremos para que coincidieran mejor con las curvas de presiones. También las caras exteriores de los arcos estaban situadas en un plano inclinado hacia el tablero para contrarrestar la acción de vuelco debido al viento. Fueron construidos con hierro forjado o dulce.
     La mayoría de ingenieros consideraban los arcos de Eiffel como la mejor solución para viaductos de gran longitud y altura, sin discusión alguna.

José Eugenio Ribera
     En España, al joven ingeniero José Eugenio Ribera en 1896 se le encargó el proyecto de un puente de unos 190 metros de longitud, 6 metros de anchura y de 90 metros de altura sobre el Duero, cerca de la población de Pino (Zamora). Para ello realizó un estudio donde propuso 12 soluciones, entre las que se encontraba el arco articulado de gran flecha de Eiffel. El coste de las soluciones variaba desde las 260.000 a las 1.730.000 pesetas. Este estudio lo publicaría en su libro “Grandes Viaductos” al año siguiente. Consideró el acero como el material ideal por su mayor resistencia y la mayor homogeneidad que se alcanzaba en su fabricación.
     Llegó a la conclusión que en los arcos metálicos de gran flecha las pilas de los tímpanos necesitaban ser de gran altura y, por lo tanto, muy resistentes. La menor longitud del arco (en proyección horizontal) favorecía que estos pilares o montantes fueran los menos posibles por ello necesitaban tramos de gran luz y, por tanto, las vigas del tablero incrementaban sus secciones. A su vez el mayor peso del acero de montantes, diagonales y vigas del tablero provocaba la necesidad de mayores secciones y pesos en la estructura del arco. Por todo ello, era conveniente un arco de gran luz y poca flecha (rebajado) para conseguir un mayor número de apoyos con estructuras más livianas y tramos de tablero más cortos y de menor canto. De esta forma se reducía casi a la mitad el peso de metal con respecto al arco tipo Eiffel, 447 frente a 828 toneladas.
     Entre las soluciones estudiadas también se encontraban los viaductos de tramos rectos con pilares intermedios tanto de sillería, como de mampostería ordinaria e incluso metálicos.
     Según el estudio, su solución de puente de arco rebajado de 120 metros de luz alcanzaba el importe de 303.000 pesetas utilizando hormigones y mampostería ordinaria en las obras de fábrica, la solución Eiffel de 614.000 ptas y en el caso de viaducto con tramos rectos metálicos con pilas de mampostería el valor ascendía a 1.101.000 ptas, que se podía rebajar a 652.000 ptas si los tramos se apoyaban en pilares metálicos. De todas las soluciones su propuesta para el puente del Pino era la más económica si se excluía la solución de puente colgante inadecuada por su menor rigidez y condiciones de seguridad. El puente de Pino se convertiría en el de mayor luz y altura en España, así como el primer puente arco de acero del país.

Cuadro de las soluciones estudiadas

Soluciones según nº de figura

     A los inicios de la tramitación de la obra ya surgieron los primeros problemas. Ribera calculó en 530 ptas/t el precio del acero y al final se tuvo que pagar a 714 ptas/t para que la subasta no resultara desierta. Se empezó la obra en 1.902. En el montaje intervino la empresa Duro-Felguera. Además hubo que añadir 54 toneladas de acero para la ejecución del arco en voladizo. Tras paralizaciones, cambio de empresas y dificultades en el montaje del arco, la obra finalizó en 1.914 y el coste final fue de 599.000 ptas, casi el doble del presupuesto. El consumo de acero fue de 414 kg/m2 y el coste de 525,44 ptas/m2.
     Al concluir el puente, como autocrítica, Ribera reconoció su error: el excesivo afino en los cálculos para buscar el menor gasto posible había repercutido en el aumento de la mano de obra en la ejecución originada por su complejidad. Lo importante no era el precio del material sino el precio de la unidad de obra. Los tramos metálicos rectos hubieran resultado más baratos.

Puente de Pino o Requejo

Próspero Lafarga
     Coincidiendo en el tiempo al ingeniero Próspero Lafarga, en 1898, se le encargó el proyecto del viaducto de Canalejas en Alcoy. La distancia a salvar eran 240 metros de longitud a una altura de 53 metros, siendo necesaria una anchura de tablero de 7 metros. Para ello estudió tres soluciones que consistían en un gran arco central de 100 metros de luz y dos propuestas con tramos rectos. En la solución arco recogió la disposición de Ribera: arco central rebajado de gran luz sobre el que se apoyaban numerosos montantes verticales para reducir la estructura del tablero, articulaciones en los arranques del arco y utilización del acero como material. El importe de la solución del arco central rebajado, aunque utilizaba menos acero, era superior a las otras dos debido a la dificultad en el montaje, 500 ptas/t en tramos rectos frente a las 650 ptas/t del arco de acero. En esta ocasión Próspero Lafarga en su proyecto sí tuvo en cuenta la notable diferencia entre estas unidades de obra.
     Al final la Superioridad se decantó por la solución más económica, es decir, 4 tramos metálicos rectos con pilas y estribos de sillarejo. Seguramente también conocería los grandes inconvenientes que tuvo Ribera para sacar al subasta las obras para su puente arco del Pino. El presupuesto de la solución adoptada en Alcoy alcanzó las 542.511,29 ptas. Salió a subasta y se adjudicó a D. Santiago Jordá Terol la construcción del viaducto. La parte metálica se subcontrató también con la empresa Duro-Felguera siendo el coste del acero de 660 ptas/t. Las obras se llevaron a cabo desde 1901 a 1907, siendo el coste final de 610.644,10 ptas y de 436 ptas/m2.
     Con el paso de los años se constataría que la solución de arco central no era muy conveniente debido al problema de inestabilidad de laderas que padece el cauce del río Molinar.

Soluciones propuestas para el viaducto de Canalejas


Imágenes de los puentes de Eiffel han sido extraídas de la Wikipedia Garabit y la de María Pía de "Tratado de mecánica general...." de H Resal



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jueves, 20 de septiembre de 2018

Puentes metálicos de la antigua línea de fc Villena a Alcoy y Yecla


     Los actuales puentes metálicos existentes son relativamente nuevos. Los puentes originales fueron desmantelados cuando se clausuró la línea en 1969, sin embargo, con la apertura de la Vía Verde de Villena a Bañeres se reinstalaron en 2004 por la Diputación de Alicante. A pesar de la modernidad de estos puentes, tras encontrar información sobre los antiguos, me ha parecido interesante realizar esta entrada por dos motivos: los continuos inconvenientes por la sucesión de fuertes tormentas que sufrió la empresa concesionaria de la línea de ferrocarril recién inaugurado el primer tramo y el método empleado para el corrimiento de las estructuras metálicas realizado por una empresa española mediante palancas, sin necesidad de cimbras o andamios.

     La “Compañía del ferrocarril de Villena a Alcoy, a Yecla y a Alcudia de Crespins” fue constituida el 17 de agosto de 1882 a iniciativa del ingeniero D. Angel Calderón quién 10 días antes había obtenido la concesión oficial de la línea por parte del Estado.

      El primer tramo de 25 km entre Villena y Bañeres fue inaugurado el 13 de abril de 1884.

     Sin embargo, pocos días después, tras un fuerte temporal ocurrido el 21 de mayo de 1884 se inundaron grandes zonas de las provincias de Murcia, Alicante y Valencia. En concreto en el trazado de este primer tramo de ferrocarril arrastró el agua 3 pasos correspondientes a un pontón de piedra sobre el Vinalopó (km 5'6) , un pequeño tramo cerca de Benejama (km 16) y otro puente en el barranco de la Marchaleta próximo a Bañeres (km 22), por lo que se tuvo que interrumpir la circulación de trenes. El 16 de junio quedó restablecido el tráfico sólo de pasajeros tras el arreglo de terraplenes, reposición de balasto, construcción de un puente provisional de madera sobre el Vinalopó km 5,6 y mediante transbordos en los km 16 y 22, suspendiendo el tráfico de mercancías.

Plano de situación

      Fue una época muy difícil para la compañía pues además de los arreglos que tuvieron que realizar para no interrumpir el servicio del ferrocarril, el resto de tramos en construcción también sufrieron cuantiosos daños. Para más desgracias, tras las lluvias, se originó una epidemia de cólera por lo que se tuvo que paralizar las obras e incluso la circulación de trenes se vio ralentizada a consecuencia de los cordones sanitarios. Meses más tarde ocurrieron también  tres episodios más de fuertes tormentas: a finales de septiembre, de octubre y en la primera quincena de noviembre. A partir de este último mes continuó el tráfico con los transbordos y se reanudaron las obras aunque a un ritmo más lento.

   En los tres pasos afectados se proyectaron nuevos puentes de tramos metálicos. Para su construcción se contrató a la sociedad "Material para Ferrocarriles y Construcciones” de Barcelona y las operaciones de montaje fueron dirigidas por el ingeniero de esta empresa D. José Raventós.

     El material para su ejecución se pudo llevar a su emplazamiento por medio del mismo ferrocarril desde Villena.

     A continuación se detallan las obras:

   - Puente sobre el Vinalopó: viaducto de 54 metros de longitud dividido en 3 tramos metálicos: el central de 30 metros y los dos laterales de menor canto de 12'5 metros, La estructura de cada tramo estaba formada por montantes verticales y cruces de San Andrés.

Puente metálico sobre el Vinalopó

     A finales de enero de 1885 se estaban ultimando los estribos, las pilas y los terraplenes de este puente terminándose el 20 de febrero. Por los restos existentes en las orillas, parte de la piedra de los muros de acompañamiento del pontón inicial se aprovechó para las nuevas pilas y estribos.

     El 3 de marzo de 1885 se inició la operación de lanzamiento del viaducto. Anteriormente se realizó el montaje de cada uno de los tres tramos en el lado de Villena (estribo lado derecho). Se unieron el tramo corto de Biar y el tramo central de 30 metros con planchas y barras roblonadas formando una sola viga. El corrimiento de estos tramos de 24 toneladas de peso se realizó con la ayuda de 3 pares de rodillos (6 palancas y 6 operarios) a un ritmo de 10 centímetros por desplazamiento. A continuación, a los 22 metros del primer estribo (10 metros ya rebasada la primera pila) se montó un castillete de madera con base en un lateral del interior del barranco que sirvió para apoyar el extremo del vuelo de la estructura.

Puente sobre el Vinalopó y en primer término restos de los estribos del puente de piedra inicial.

     Aunque la fuente no lo cita, seguramente se dispondrían de nuevos rodillos en las cabezas de las pilas desde donde con palancas se continuaría el corrimiento.

     A las 4 de la tarde del 10 de marzo quedó el tramo central colocado en su sitio. Una vez terminada la operación se sustituyeron los rodillos por los aparatos de apoyo definitivos, se desmontó el andamiaje y se subió los paramentos de la obra de fábrica de las pilas y estribos para llegar a la cota inferior donde debían apoyar los tramos más cortos y de menor canto. Posteriormente se rellenaron los extremos de terraplén hasta el nivel de las vías.

       El 22 de abril de 1885 con el puente ya dispuesto en su sitio y terminado se realizaron las pruebas de carga con un tren compuesto por 4 locomotoras.

Fotografía de la prueba de carga

     - Puente de Benejama sobre el Vinalopó: al puente existente se le añadió otro tramo de 3'75 metros.

Puente de Benejama aguas arriba

     - Puente de la Marchaleta: puente de un solo tramo de 30 metros, igual que el anterior tramo central del puente sobre el Vinalopó.

Puente de la Marchaleta aguas arriba

     El 6 de marzo la estructura del puente de la Marchaleta ya estaba montada sobre el terraplén del estribo pero se retrasaron las obras ya que todavía estaban realizando agotamientos debido a fuertes lluvias que no permitían reconstruir el otro estribo de la parte de Bañeres. Una vez finalizado, el 1 de junio se terminó de correr el tramo del puente, empleándose los días siguientes en terraplenar y completar ambos extremos para alcanzar la cota superior de la vía. El 28 se llevaron a cargo las pruebas de carga.

     El tren ya circulaba normalmente por todo el tramo Villena – Bañeres desde el 1 de julio de 1885, sin transbordos, quedando totalmente restablecido el servicio tanto de viajeros como de mercancías.



     Las estructuras metálicas actuales del puente sobre el cauce del Vinalopó y la Marchaleta coinciden con la antigua disposición de cruces de San Andrés separadas por montantes verticales. Sin embargo para las barras se disponían perfiles metálicos en “T” y angulares unidos por roblones.

     En cuanto al corrimiento o lanzamiento de los tramos metálicos montados en uno de los extremos era un método utilizado por las empresas, sobretodo dedicadas a la de construcción de ferrocarriles, mayoritariamente extranjeras, acostumbradas a trabajar sobre grandes alturas donde era muy difícil la disposición de andamios. Concretamente la empresa de Eiffel empleó un método similar para la construcción, entre otros, del viaducto sobre el Tardes (1881-1884) y los tramos rectos del viaducto del Garabit (1879-1884), aunque también se ayudaban de tornos y cables si había que mover grandes pesos.

    El desplazamiento sin tornos del puente del Vinalopó, a pesar de que se trataba de un caso a menor escala, tenía la complicación de que el canto de los tramos no eran iguales por lo que la ubicación de rodillos y palancas , o bien la estructura, se tuvo que adaptar a esta particularidad.

      En la provincia de Alicante, este mismo sistema se utilizó 20 años después en el lanzamiento del viaducto de Canalejas de Alcoy  al que pertenece la siguiente figura donde se puede apreciar la disposición de rodillos y palancas sobre una pila.

Balancín con dos palancas (Imagen de la Revista de Obras Públicas)

Bibliografía:
Prensa de la época y fotografía de la prueba de carga extraída del libro de fiestas de Biar del 2008 (enlace) donde además se puede conseguir más información sobre "El Chicharra" o antigua línea de ferrocarril Villena a Alcoy y Yecla (paginas 144 a 147), y cuyo autor es Pedro Juan Parra.



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lunes, 12 de diciembre de 2016

Viaducto de Canalejas (III): Construcción y posteriores actuaciones

Inicio de la obra

          Anunciada la subasta de las obras, quedó desierta la primera licitación, siéndole adjudicada en la segunda a D. Santiago Jordá Terol, en fecha de 9 de enero de 1.901. Las obras de ejecución dieron comienzo el 9 de marzo del mismo año. El  27 de abril se celebró el acto de colocación de la Primera Piedra con la presencia del Alcalde D. Severo Pascual Sarañana, la Corporación Municipal y demás autoridades junto al Sr. D. José Canalejas, promotor del proyecto. (1)

          El precio de contratación fue de 565.178’50 ptas el mismo que el del proyecto, que había sido actualizado en 1.899 (5). Se subcontrató con la Sociedad Metalúrgica Duro-Felguera la parte metálica, por un precio de 660 ptas/t de acero; y con D. Rafael Masiá y Botella las obras de fábrica.

          Como ingeniero contratista intervino D. Enrique Vilaplana, siendo el Director de las obras el propio D. Próspero Lafarga.

lunes, 5 de diciembre de 2016

Viaducto de Canalejas (II). Posibles soluciones y solución adoptada

Una vez construidas las principales vías de comunicación de la provincia de Alicante, se pasó a la construcción de carreteras transversales. Así el 14 de enero de 1.898, por mediación de D. José Canalejas, la Dirección General de Caminos dictó la orden correspondiente con el fin de que se practicase el estudio oportuno para la realización de un puente, en la carretera de 3º orden de Alcoy a Callosa de Ensarriá,  para salvar el barranco por cuyo fondo discurre el río Molinar. (1)

Se estudiaron tres soluciones:(2)

lunes, 28 de noviembre de 2016

El Viaducto de Canalejas (I). Situación y descripción

El viaducto de Canalejas se encuentra en la travesía de Alcoy de la carretera C-3313 de Callosa de Ensarriá a Bañeres. Salva el río Molinar uniendo las calles Gonzalo Barrachina e Ingeniero Cort Mérita.

Plano de situación

Consta de cuatro tramos metálicos, los dos centrales de 44 m. y los dos laterales de 37 metros, y de dos avenidas de fábrica de 19’7 y 18’3 m. lo que hace un total de 200 m. La altura de la calzada sobre el barranco es de unos 35 m.

Vista general

lunes, 21 de noviembre de 2016

Puentes antiguos del ferrocarril de Almansa a Alicante

Esta entrada es un fragmento adaptado de un artículo, con nuevas fotografías y esquemas, que publiqué en la revista Cimbra del Colegio de Ingenieros Técnicos de Obras Públicas titulado “La construcción del ferrocarril de Almansa a Alicante (1.853 – 1.858)”
He pensado que sería conveniente su inclusión en este blog, dado  que el puente sobre la Rambla de Novelda es uno de los primeros puentes metálicos para el ferrocarril construidos en España. Era un puente formado por dos vigas tubulares paralelas de hierro forjado, de 30 metros de luz. Actualmente no existen las vigas debido a que a principios del siglo XX fueron sustituidas por otro tramo en celosía, capaz de soportar las superiores cargas que exigía la normativa.

lunes, 14 de noviembre de 2016

El puente de Triana o Isabel II de Sevilla

El puente de Triana o de Isabel II se encuentra en la ciudad de Sevilla. Salva el río Guadalquivir, y actualmente está en uso.

Situación.

Vista general

lunes, 7 de noviembre de 2016

Los inicios de los puentes metálicos

          Desde la antigüedad, el hombre conocía las propiedades del hierro. El desarrollo de la metalurgia, su producción masiva y el abaratamiento de los procesos de fabricación permitieron su empleo siglos más tarde en la ejecución de puentes.

          El primer puente metálico fue construido en Coalbrookdale (Inglaterra) en 1.779. Consistía en cinco nervios semicirculares de fundición sobre los que apoyaba el tablero. Cada nervio estaba compuesto por barras moldeadas en taller y unidas por pernos. En estos primeros ejemplares la estructura adoptaba la forma en arco imitando a los puentes de piedra.